Quiero irme. Dejarlo todo. Alejarme de esta maldita soledad que me carcome. Quiero sentirme libre. Sentirme vivio.
Quiero enviarlo todo a la mierda. En plan destroyer. Que le jodan al mundo. Ojalá algún loco lo destruya. Quiero irme y quiero hacerlo sin despedirme. Irme muy lejos. Allí donde nadie me conozca. Allí dondo no existan los problemas. Quiero encontrar un lugar en el que evadirme. En el que no tener que pensar y en el que ser 24 horas al día la persona más asquerosamente feliz del mundo entero.
Pero eso no existe. Aquí lo máximo que puedes encontrar son patadas en los cojones. Eso si, culpa tuya seguro. Nunca dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Pero aun menos dejes a otro hacer el trabajo que tú puedes hacer sobradamente mejor.
No confies en nadie. Ni en tu sombra. Y si no acuerdate de Lucky Luke. No esperes nunca nada a cambio. Es como pedirle peras al olmo.
Vete. Corre. Abandona.
No mires atrás. Haz lo que estás deseando. Volver a empezar. Pero hazlo ya, o no lo hagas.
Quiero enviarlo todo a la mierda. Y no puedo. Porque en realidad no quiero. Solo quiero gritar. Hacer saber al mundo que estoy harto. Muerto por dentro. Tengo ganas de rebentar en mil pedazitos y después, poco a poco, rehacerme. Nuevo, igual pero nuevo. Más imperfecto si cabe. Pero rehacerme. Irme para volver.




es muy profundo lo que escribes me gusta mucha es algo espontanio con muchas realidades en las cuales las vivimos en una etapa de nuestras vidas!!! =(